X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

LAS BRAGAS DE ESPARTO.

.

Resulta que yo estoy obligado a llevar el cinturón si voy en coche para no hacerme daño en caso de accidente, y el torero puede poner sus ingles frente a los pitones del toro sin que nadie le exija que se ponga bragas de esparto.

De hecho, en vez de bragas deberían ser unos pololos hasta la rodilla como los que usaban las chicas en tiempos de Franco para hacer gimnasia, pero de esparto, naturalmente, aunque también seria aceptable el que fueran de uralita o de acero inoxidable.

En teoría, los aficionados acuden a la plaza para disfrutar lo que para ellos es el arte del toreo en el cual, el animal es burlado, banderilleado, picado y una vez debilitado y con mucha sangre perdida, muerto a espada.

En esta historia hay un factor importante que es el riesgo que asume el torero al sortear la embestida del toro.  El publico exige al torero que se arrime, si no lo hace, es silbado y abucheado.

Estas mismas personas, son las que van a llorar y elevar a los altares de la gloria al que tortura al animal con elegancia, y mucho más todavia si sufre una cornada.

Este absurdo comportamiento por parte de un publico al que llaman “respetable” es algo dificil de  entender.   Por un lado, piden riesgo y por otra lloran si hay un accidente.

¿Quién no ha oído hablar de Manolete?  Es un autentico mito porque consiguió las dos cosas necesarias e imprescindibles para ser uno de los grandes:  Torear bien y morir toreando.

Y nuestras autoridades, que no nos dejan ir en moto sin casco para que no nos hagamos daño, consienten que alguien se ponga a hacer el gilipollas en mallas color de rosa, frente a un toro y arriesgue su vida a petición de un publico ahíto de sangre, y que no se sabe muy bien que prefiere si ver la del toro o también la del toreador.

La Iglesia que tanto llora por las posibles interrupciones del embarazo, presta su apoyo al matador, el cual, antes de la faena, se encomienda a la virgen de turno para que le proteja.  No se si luego se le piden responsabilidades si no lo hace.  Quizá la virgen interpelada e intercesora tendría que acoger tambien en su alegato al jefe, al animal, pero esto es algo de lo que no hay constancia.

Riesgo, estupidez, ansias de sangre, peligro inminente, todo vale frente a lo que llaman “Fiesta Nacional”.  Yo más bien hablaría de Circo subespañolista.

Olvidándome por un momento de lo que sufre el animal, que no es poco olvido, el que las autoridades permitan que alguien ponga en peligro de una manera tan evidente su vida es digno de resaltar en una sociedad que es cada vez mas intervencionista en los modos de vida y actuación de las personas.

Y si la imagen de un torero con protecciones inguinales y casco de motorista, no les gusta a los taurinos, es hora de empezar a pensar que lo que les gusta no es el “arte” del torero, sino a un mariposon vestido de luces exponiendo su vida.

28 Abril 2010 Posted by | General | , , | 11 comentaris