X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

SILENCIOS Y PALABRAS. Dedicado a Lita.

“Yo soy dueño de mis silencios y esclavo de mis palabras.”

Es una frase atribuida a Franco, el caudillo asesino, y que demasiada gente ha asimilado como cierta, sin reparar en la insidia que entraña.

De alguna manera, una lectura superficial nos da a entender que debemos ser cautos y no decir cualquier cosa de la que podamos arrepentirnos, y tiene por tanto una cierta apariencia de verdad. El dictador que la pronunciaba daba a entender cautela y astucia en su proceder.

Pero una persona no puede pretender ser dueño de sus silencios, como si algunos no fueran sino formas de apoyo a la injusticia y al horror.

Hay silencios que matan, que otorgan, culposos por inanición.

¿Cuantas veces es el silencio cómplice de abusos e injusticias?  ¿Cuantos cobardes se han atrincherado detrás de su silencio, evitando denunciar y clamar contra ladrones y asesinos?

El silencio de los actuales jueces del Tribunal Constitucional, hasta hace pocos años, jueces del tristemente TOP (Tribunal de Orden Publico), clama al cielo.  Con su silencio justificaron y avalaron la tortura y represión que en el mismo se produjo.

El que se cree dueño de su silencio es un ser egoísta y oportunista que se mueve por motivos espúrios y no de conciencia y de verdad.

Por otro lado, nadie es esclavo de sus palabras, sino dueño y señor, propietario y artífice de las mismas, por ellas nos van a juzgar y de ellas hemos de responder.   ¿Desde cuando debemos tener temor de lo dicho y explicado?    ¿Que tipo de persona es la que se siente esclavo de lo que ha dicho por lo que le pueda comprometer o implicar.

Uno debe ser responsable de lo dicho y llevarlo con la cabeza alta, incluso cuando nos hemos equivocado.  Hay algo que se llama rectificar y pedir perdón, si cabe, por ello.  Pero nuestras palabras serán siempre nuestro aval y muestra de nuestra trayectoria. Nadie debe avergonzarse de ellas, salvo los taimados.

Yo quiero pronunciar la frase al revés:

Yo soy  esclavo   de mis silencios, y dueño  de mis palabras.

No deja de ser curioso que Franco y yo no pensemos igual.

22 Abril 2010 Posted by | Humanismo y Religion | , | 6 comentaris