X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

LA GOTA MALAYA

Tengo una gota en el taller, pero creo que no es malaya. Es una gota corriente y moliente, de grifo, esas que persisten inmunes al desaliento hasta rebasar el balde que tengo debajo.

Estuve en un tris de asesinarla. Secuencia de pensamiento:  Buscar la llave de paso, cerrarla, quitar el grifo, mirar si se podia arreglar, no fuera una tontería, y si no cambiarlo.  De momento, y esperando el momento apropiado, puse un cubo debajo.

Craso error.  Poco a poco me fui acostumbrado al golpeteo de la gota, al  tic-tic acompasado, y mira por donde, se me fueron las ganas de quitarla, me gustaba su musicalidad y su cadencia.

Y mi modesta y casera gota, mira por donde, me recordó a la gota malaya. Aquella que se usaba para torturar a las personas haciendo que cayera siempre sobre un mismo punto del cuerpo a una persona inmovilizada y hacerle volver loco.

Creo que hoy por hoy es un método de tortura en desuso. De hecho, no estoy muy al día sobre estos métodos, pero me temo que sea algo para épocas en las que el tiempo no era tan importante. Hoy deben haber métodos mas expeditivos o sofisticados.

Pero no me interesan los métodos de tortura, lo que pienso es que gotas malayas siguen habiendo muchas.

¿Acaso la estupidez humana no es como una gota que nos va golpeando día a día con metodología insistente?

Y asi, cuando hago un alto en mis tareas y me siento a descansar, presto oído a la gota, que me va indicando lo que nos está cayendo…. gota a gota.

Definitivamente, no voy a cambiar el grifo….

6 Desembre 2011 Posted by | Denuncia | | 1 comentari