X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

CULTURA DE BAR.

Según el presidente de la Federación Española de Hostelería, FEHR, la prohibición absoluta de fumar en locales públicos supondrá el cierre de 70.000 establecimientos y la perdida de trabajo de 200.000 personas.

El argumento que esgrime la federación es que, “en España, acudir al bar está ligado a la socialización, y los grupos con personas fumadoras acuden a los bares donde se permite el consumo”.

“La prohibición conllevaría que “las personas quedaran en casa en lugar de salir a los bares” y eso “no es cuestión de broma” en un país con un bar por cada 175 habitantes, apuntó el presidente de la patronal hostelera.

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19 gener 2010 Posted by | Sociedad | , , , , | 18 comentaris

HISTORIAS DE ALCOHOLICOS

Mi padre fue un alcohólico. Uno tarda normalmente mucho tiempo de darse cuenta de algunas cosas. Y esas conclusiones a las que llegas muy tarde, después de que hayan pasado por tus narices mil evidencias sin quererlas coger, suelen doler mucho, pero no duelen de golpe, porque a esa realidad te vas acercando paulatinamente, duelen simplemente toda la vida.

La primera vez que me di cuenta, fue un día en que habíamos tenido la visita de mi abuelo, y tenía que coger el avión de regreso después de comer. Estuvimos esperando con la mesa puesta, y como no venia, empezamos sin él. Normalmente llegaba tarde, pero no tanto que no lo pudiéramos esperar.

Pero aquel día había un avión a coger, y no se podía perder tiempo. Cuando llegó, habíamos terminado de comer y estábamos a punto de llamar a un taxi para acompañar a mi abuelo al aeropuerto.

Entró en casa desmadejado, quejándose de que el trabajo le había retrasado y que para poder llegar a tiempo había venido a noventa por hora por la carretera. Evidentemente, con el seiscientos que tenia, no podía presumir de mucho más. Se definió como una víctima del trabajo y se sentó sudoroso en una silla, y aceptó en seguida que se llamara un taxi, porque él estaba demasiado nervioso y no estaba en condiciones de llevarlo.

En realidad, venia con cuatro copas de más, y realmente necesitaba quedarse en casa. Aquel día yo me di cuenta de que algo no iba como tocaba, la representación no me convenció y vi claramente que mentía.

Sigo en la época que tenía entre ocho y doce años, supongo que más bien doce, en nuestra primera casa, la de la calle Santo Cristo número siete, donde nací.

Mi madre, hablando de eso, siempre nos ha dicho que nosotros no éramos hijos de alcohólico, que había empezado a beber después. Durante un tiempo estas palabras supusieron un alivio. Yo analizándolo ahora, pienso que era una tontería. La realidad, es que si, que fuimos hijos de alcohólico, por mucho que no lo fuera cuando nos engendró.

No piense nadie que cuento eso como venganza o con resquemor, cada uno tiene que apechugar con lo que tiene, y su felicidad depende de uno mismo, no de los demás.

Lo primero que hay que decir, es que el alcoholismo es una enfermedad, tengo que agradecer públicamente al Dr Freixa del hospital clínico de Barcelona que aceptara recibir a un joven que se presentó sin cita previa y sin conocerle en su consulta, para pedirle consejo y que me dedicara más de dos horas para explicarme en qué consistía el alcoholismo. Es algo que posiblemente nunca le podré agradecer. Es el médico que no solo cumple con su trabajo, sino que hace es “algo mas “de lo que le compete para ayudar a una persona.

Me habían comentado que el Dr. Freixa era una de las personas más autorizadas sobre el tema, y puedo asegurar que lo era.

Lo primero que me dijo fue que era una enfermedad incurable. Que un alcohólico, podía dejar de beber con determinadas ayudas o tratamientos pero que lo seguiría siendo toda su vida. Una sola copa de cava por navidad después de cinco años sin probar el alcohol, podía hacer reincidir al enfermo.

Luego me explicó los diferentes tipos de alcoholismo, el habitual, el de fin de semana, el que se compaginaba con el trabajo, el que solo bebe por la noche, el que toma solo una copita de coñac al dia…

El alcoholismo tiene una dependencia física indudable, pero también psíquico. Mi amigo Bep, ya fallecido, otro alcohólico contumaz, solo se sentía bien consigo mismo cuando llevaba dos copas. Cuando no había bebido era hosco, antipático, cortante, irónico y despiadado. Cuando bebía se transformaba, se convertía en un tipo simpático, amigo de todos, dicharachero, buen compañero, servicial, trabajador… A medida que progresaba la jornada y aumentaban las copas, se volvía chulo, insultante, metete, provocador… era su ciclo.

Con mi padre sucedía lo mismo. Normalmente era tímido, seco y poco hablador. Cuando los ginets empezaban a hacer efecto, era divertido, locuaz, y extrovertido.

De alguna manera es lo que nos pasa a todos con el alcohol, nos desinhibe, nos hace más audaces, más parlanchines y más valientes.

Os puedo asegurar que a mí me gusta beber, y si la velada se prolonga y estas con amigos, el alcohol es un buen compañero de tertulia. Y es justamente porque me gusta y lo sé, por lo que hay que estar ojo avizor y atento. Hay un punto que no hay que rebasar.

Continuará

22 Novembre 2008 Posted by | Sociedad | , | 5 comentaris