X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

Nostálgia de un pupitre

 

pupitre

Siento nostalgia por un pupitre.

Quizás no por “un”, sino por “él” pupitre, aquel que me asignaron con diez años aún no cumplidos en la clase de primero de bachiller.

Era de madera, lo que no es una obviedad, el aglomerado, chapado, contrachapado, DM, tablex, melaminado y otros no son madera, son subproductos y mezclas de colas, plásticos y serrín.

La madera es porosa, se deja pintar, rascar, cortar,incluso astillar y sigue siendo la misma.

Supongo que si mi pupitre tenía algún tipo de barniz, este hacia tiempo que había desaparecido. Tenia su superficie ennegrecida, pintarrajeada y rascada mil veces, en ella, escribíamos y dejábamos mensajes.

“Como te llamas”.

-Escribíamos aprovechando un trozo mas blanco. En aquellos tiempos los niños estábamos separados de las niñas, pero compartíamos la misma clase, ellas por la mañana, nosotros por la tarde.

Y al dia siguiente encontrabas la respuesta:

– Me llamo Ignacia.

Mis hijos ya encontraron pupitres de hierro y sobre de melamina, asépticos, de un verde desvaído, si se escribía encima se limpiaba con un paño y un poco de alcohol.

En cambio en nuestros pupitres, para borrar lo escrito se tenia que rascar. Lo hacíamos con un vidrio, compitiendo a veces sobre quién conseguía tenerlo mas limpio. Luego, volvía el proceso de ir ennegreciéndose la superficie y llenándose de nuevos mensajes, garabatos a veces, dibujos otras.

Pienso en nuestra mente, sobre si es de madera o de melamina, si lo que escribimos o nos escriben en ella se puede limpiar fácilmente con un paño y un detergente o se necesitamos de un trozo de vidrio para ir rascando, modificando y recomponiendo.

Creo que a veces hay marcas tan profundas que no se pueden quitar, que son perennes, para bien o para mal. Pero naturalmente, estas marcas no se pueden hacer en superficies lisas e impolutas. Se necesita el poro, la veta, se necesita ¡¡Ay¡¡ el dolor.

Se necesita poder rascar, no queremos disolventes ni paños húmedos. Somos seres complejos, con grietas y surcos. Y es importante ir rascando, esfuerzo inútil sin duda, pero necesario, al fin y al cabo no siempre es el resultado lo mas importante en nuestras acciones.

16 Setembre 2016 Posted by | Recuedos de niñez, Sociedad | | Deixa un comentari

Memories de Punta Prima V. Sa fritada.

I una vegada veim anar a sa torre a fregir uns peixos que havíem pescat.

Jo no recordo exactament com va anar, si veim decidir anar a pescar i després veim pensar que ens el podríem menjar, o si ja partíem amb s’idea de sa fritada.

Crec que mes tost ses coses van sortir de una manera espontània com sempre fèiem.

Pescàvem galup a sa pesquera devora es moll de baix, i en veim agafar mes de mig perol. Es galup es pescava amb pasta de xiclet, es nom es prou gràfic per saber com era. Amb un bossinet es podia pescar tot un dematí, per que es peix no tenia temps de menjars-el, i com era plasticós, no es feia malbé amb s’aigua. Sa canya, tenia amb dos hams, i cada calada en venia un o dos. Es peix es barallava per es bromer que li tiràvem i embocava

Es tros de fer-lo net va ser motiu de discussió, no tots estaven disposts a embrutar-se ses mans amb ses panxes de ses llises. Sabeu que aquest peix es fa net amb s’ungla, es despanxa i prou. A mes el poder-ho fer amb aigua de la mar era tot un luxe.

Jo amb aquestes coses mai es estat molt mumós i vaig ser un dels que feia mes via.

I desprès, va arribar s’hora de trobar tots els estris necessaris per sa fritada.

Un va dir: Jo pos sa paella.

i un altre: Jo sa farina.

I d’aquesta manera va sortir tot el que necessitàvem, plats, sal, llenya…. i quan me va arribar a jo, que anava un poc despistat, nomes hi quedava s’oli.

I veim partir, tots a ca seva a cercar el que havíem dit.

Quan vaig arribar a casa i li vaig explicar a ma mare que volia oli, i  no en vaig sortir massa ben parat del interrogatori.

-I els altres que duen?

-Sa sal, sa paella….

-Clar, i tu s’oli, tu que est tonto o que? No veus que es mes car que ses altres coses?. T’han pres es pel .

Mo mara tenia raó, no era lògic que un dugues sa sal i s’altre s’oli, es repartiment estava mal fet, però jo ho havia acceptat i ara no podia tornar enrere. També hi ha que dir, que jo no era dels que havia agafat mes peix, amb es galup, en cholo era un expert, i per açò en part, vaig acceptar dur s’oli.

Em va costar convèncer a la meva mara, ella no me’l volia donar i jo tampoc acceptava anar a renegociar es repartiment.

Com en tantes altres vegades hi van haver plors i crits, fins que vaig aconseguir mig bòtil d’oli i vaig poder anar a replegar els amic per anar cap a sa Torre.

Record un consell culinari, potser el primer de la meva vida de la mara de un dels companys: Mirau be sa coa des peix, quan es daurada es peix es cuit.

Com podeu suposar, sa fritada va ser tot un èxit, el plat es va buidar en un dit i no dit, i va ser boníssim, tant donava que vos cru, mal frit o oliós, açò no tenia importància. El que era important era haver sigut capaços de cuinar el que havíem pescat.  Era evident que tornàvem grans, i ens sentíem orgullosos.

Aquesta historia m’ha vingut a la ment al veure una foto meva de quant tenia nou anys que sa meva cosina Tini ha penjat a Facebook.

Potser si, que era un poc panoli de petit.

31 Agost 2013 Posted by | Recuedos de niñez | | Deixa un comentari

Historias de Punta Prima II. La Misericordia.

Hay cosas que son difíciles de explicar. Uno siempre corre el peligro de caer en la memez y quedar en ridículo. Y es que los sentimientos y los recuerdos son así, penden del hilo de la melancolía, y esta es difícil por no decir imposible de transmitir con palabras.

Y si hoy, siguiendo la singladura de mis recuerdos de niñez de Punta Prima, os digo que recuerdo como si fuera hoy el día en que aprendí el significado de la palabra misericordia, lo mas probable es que a mas de uno emita una media sonrisa y piense, quizá con razón que ya empiezo a chochear.

Pero hay que arrear con todo, incluso con la propia vergüenza, porque si después de mas de cincuenta años yo recuerdo con bastante detalle este evento, será porque tuvo su importancia.

Estábamos, como tantas veces tumbados en la sombra de Can Marcos, recuerdo que ya estaba crecida, el sol marcaba su limite en la arena y ya no teníamos que estar pegados a la pared sino que teníamos terreno fresco por delante. Dos de mis amigos estaban jugando a pelearse, ya sabéis que estos pequeños juegos en el que se miden medio en broma las fuerzas de cada uno son medios sutiles de establecer lideres sin tener que pelearse “de verdad”, uno era Nito Pilò, no recuerdo su apellido, Piló era el mote, que me perdone.

El otro no recuerdo quien era.

En el cruce de fuerzas y juego de manos, rodaron por la arena hasta que Nito logró dominar a su rival y ponerle de espaldas al suelo. Entre bromas, y forcejeos, le pidió que pidiera misericordia.

Yo que estaba jaleando a los contrincantes no conocía la palabra y pedí que me explicaran que significaba.

Aquí se acaba la historia, porque ya no recuerdo si me explicaron su significado, supongo que si, y la tarde siguió su curso, los niños son siempre niños y supongo que en aquel momento no le di mas importancia.

El por qué aun recuerdo este hecho trivial pertenece al mas oscuro de los secretos de las mentes de las personas, pero hoy me induce a reflexionar sobre la palabra misericordia.

Me considero afortunado al saber el significado de esta palabra a tan corta edad, creo que es una de las mas olvidadas de nuestro léxico.

Conocemos y usamos frecuentemente las palabras perdón, caridad, ayuda, rescate, limosna, dádiva…, pero la palabra misericordia ha caído en desuso.

No voy a intentar aquí, elucubrar o intentar definir la palabra, en todo caso decir que creo que es compasión mezclada con amor, lo que no es mala combinación. Pero ya he dicho que no es lugar para eso, solo dos apuntes que me parecen interesantes.

Dice Don Quijote a su amigo Sancho al darle consejos para que sea un buen gobernador de la peninsula Barataria: “Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva sino con el peso de la misericordia.”

 Y una segunda acepción de la palabra que se refiere a una pequeña pieza situada en los asientos de los coros en la cual uno podía descansar disimuladamente cuando se debía estar de pié.

Y me rio pensando en una persona obligada a estar de pié como un pasmarote en un escenario pendiente de las miradas de un publico exigente, con dolor de pies de espaldas y hasta de encías, y encontrar un disimulado apoyo.

Porque en esta vida, es importante de vez en cuanto poder apoyar el culo.

18 Agost 2013 Posted by | Recuedos de niñez | | Deixa un comentari

Histories de Punta Prima. El Primer bikini.

Sempre hi ha un primer moment per a cada cosa, i no sempre tenim el privilegi de ser testimonis de com va ser aquest moment.

Vos vull comentar el primer bikini ¡¡¡¡¡¡

A Punta Prima, ja en veiem de bikinis, pero nomes en les estrangeres, que tots sabíem que eren unes fresques, però una vegada una Puntaprimera es va atrevir a posar-se’l Ara hauria de sonar un: ta ta ta xan !!!, per que hi va haver un esvalot. Comentaris a tot i mes, mirades de reüll i opinions diverses.

Els al-lots ens enfilàvem damunt una pared per veure’l i sentíem els comentaris en veu baixa en termes més o menys aprovatoris.

Era un bikini que imitava una pell de tigre, i podeu suposar que era prou púdic, només mostrava un tros de panxa i ja no recordo si el tros descobert incloïa o no el melic.

La causa del meu desconeixement era que la miràvem d’enfora, no ens atrevíem a atracar-nos-hi, no fos que se’ns notés el desig a la mirada.

La notícia va córrer per tota la urbanització com un misto en un regalim de pólvora, entre altres coses, perquè la senyora en qüestió era d’una família prou coneguda.

En aquest moment, estic dubtant si mentar-li el nom. Per una banda, va ser un fet que ara fa riure i crec que no es cap lacra per als fills que encara venen de vacances cada any, per l’altra banda, crec que no és important per a la història, per tant no el diré.

Algunes persones van frissar de comentar la poca vergonya que tenia i d’altres, les seves amigues, la justificaven dient que només ho havia fet per prendre el sól.

La cosa, com es lògic, va acabar donant fama de fresca a la bikinaire i al poc temps, com no podia ser d’altra manera, moltes noies lluïen panxa sense cap maldecap ni maledicències.

I per acabar, unes paraules que vaig sentir al respecte de l’avi, que aconsellava a la seva filla i nétes, que procuressin en aquestes coses no ser les primeres.

I jo pens, que sí, que tenia raó, el primer es el que s’ho carrega, però que també hi ha una certa gràcia en ser el primer, sobre tot si la història, aquesta caparruda història, acaba posant a tothom al seu lloc.

17 Agost 2013 Posted by | Recuedos de niñez | , | Deixa un comentari

UN REGAL ENVERINAT

Érem a l’hospital, el meu pare estava ingressat una vegada més. Estava fotut, era evident, encara que tenia una estranya capacitat per empitjorar o millorar segons li convenia. La meva mare i les meves germanes, estaven esvarades, pensaven que estava en els seus darrers dies, encara se’l creien, malgrat les vegades que s’havien equivocat en els seus pressentiments. Les persones es creuen el que volen creure, segons el seu enteniment, i elles haurien de saber ja que el pare era un mestre en enganar els metges i fer-los fer el que ell volia.

Crec que el fet de sentir-se feble i a l’ hospital li donava alegria al cor, el feia sentir-se més acollit i més estimat. Era un de tants episodis de la seva història clínica. El que estava clar, era que tenia moltes coses que no li rutllaven com calia al seu cos, però que d’alguna manera coordinava el seu estat físic amb el seu estat anímic.

Aquell dia,jo  estava assegut al costat del seu llit i em va dir, amb veu trencada, que volia que jo em quedes una col•lecció de monedes antigues que ell tenia. Era com el darrer desig d’algú que es sent o es vol sentir morir. Em va explicar que algunes tenien valor, però que d’altres eren falses, i que no volia que ningú pogués enganar a altres amb aquelles monedes.

Em vaig sentir afalagat quan va dir que sabia que jo no enganaria a ningú i que per açò volia que fossin meves. Amb la seva decisió semblava que descarregava la seva consciència d’un eventual engany.

M’ho vaig prendre amb molta cautela, perquè sabia que ell no era un col•leccionista en el sentit de la paraula, no era un investigador a la recerca de monedes estranyes o antigues, sinó que el que tenia ho havia estat comprant a venedors de poc fiar que es trobava a les barres dels bars.   De fet estava pràcticament segur que tot el que tenia era fals i que li havien endossat a cop de “ginets”.

La meva mare que hi era present, callava. Mal senyal, quan ella callava era que desaprovava el que sentia. Es va limitar a posar la cara agre, de persona superada per les circumstàncies.

No se’n va parlar mes de l’assumpte, i al cap d’uns dies, el pare, va partir cap a casa amb l’alta a la butxaca i sense que els metges poguessin dir res de nou sobre el seu estat de salut. Però el primer dia que el vaig visitar a casa seva, va treure de l’armari una caixa de llenya on hi havien guardades les monedes juntament amb una llista feta a mà, una mena d’intent inacabat d’inventari del contingut. Me les va donar, repetint-me els advertiments de que n’hi havia de falses.

Continua llegint

24 Octubre 2011 Posted by | Recuedos de niñez | | 2 comentaris

Paroles. Palabras, Paraules,Wörter, Words, Perkataan.

Jo tindria uns dotze anys, ja que encara anava al institut vell, i estalonats al “Polo”, que era com anomenàvem al mirador que dona al port des de la plaça de sant Francesc, un amic i jo, parlàvem.

Recordo com si vos ahir que ell m’explicava que a casa seva no tenien televisor, perquè era una despesa inútil donat que en poc temps arribaria el televisor en color i llavores ja el comprarien.

La resposta devia ser a algun comentari meu, que no recordo, sobre el que havíem vist a casa a la tele la nit anterior.

Eren temps del Telefunken “Cruz del Sur”, aquell que no tenia sincronia automàtica,i cada dos per tres ens teníem que aixecar per fer corre la rodeta i estabilitzar l’imatge, i que davant les diputes sobre qui era el que s’aixecava, el meu pare el va canviar per un model mes avençat que ja no feia pipellejar el que veiem en els moments mes interessant.

El que volia remarcar es que donat que fins el 1975 no van començar a regularitzar la televisió en color al nostre país, i que la conversa esmentada devia ser per l’any 1962, tindríem que dir que el meu company no tenia precisament el dot de la profecia.

Jo no li havia demanat el per que no tenien televisor a casa seva, però ell es va avençar donant unes explicacions que no calien i que eren bastant inversemblants. Tenia molt interes es que jo sabés que no era per falta de cales que no tenien tele, sinó per que eren molt intel·ligents i previsors.

Perquè recordo ara en aquest moment aquella conversa de fa prop de cinquanta anys?

En va venir a la memòria escoltant les paraules del molt miserable president Camps mentres presentava la seva dimissió. Assistia a aquella glopada d’excuses absurdes, acusacions siderals i lamentacions personals, i pensava: Paraules, paraules, tothom els empra, molts les prostitueixen, i moltes vegades, en tost de emprar-les per dir el que pensem, ho fem per dir el que volem que els altres pensen de noltros.

Com el company de la infantesa, que em va deixar completament convençut del contrari que volia que jo cregues.

Per que el sedas el te que posar el que escolta, posar-les en solfa si cal, esbrinar las veritats o mentires que amaguen, o les intencions del que les diu, i sobre tot, pensar que les persones no s’avaluen per el que diuen, sinó per el que fan.

21 Juliol 2011 Posted by | Recuedos de niñez | 1 comentari

EDUCACION SEXUAL

Yo no tuve educación sexual en casa. Simplemente, de eso no se hablaba. Es más, un día, me encontré con que mi madre ya no entraba en la ducha para ayudarme. Yo aún no había descubierto la vergüenza de estar desnudo, pero me di cuenta en seguida que si, que eso era algo intimo y privado. Aquel día ya fui mayor.

Un sábado por la tarde, mi madre me dio unos folletos sobre concepción y sexo, esto de la semillita y papá y mamá. Me los guardé con la promesa de leerlos.  Lo hice a escondidas, me daba vergüenza hacerlo en presencia de los otros. Luego me pasé dos o tres días preocupado pensando en lo que le diría a mi madre si me preguntaba sobre los panfletos. Nunca lo hizo, y yo respiré tranquilo.

Eran tiempos oscuros, de represión en todos los sentidos, las tetas eran pecaminosas, y la piel totalmente subversiva. En el cuarto de baño, uno se cerraba a cal y canto. En el de casa, había dos puertas y por tanto dos pestillos. Leíamos en la biblioteca, la revista París Match , incluía a veces, algún anuncio de mujeres en ropa interior. Y en la gran estantería del Espasa Calpe, buscábamos palabras como puta, coño, pecho. Aprendí que había pechos, antepechos, pezones y aureolas mucho antes de ver alguno, -lo que en una casa con tres hermanas, no es poco mérito-, y en los dibujos de la enciclopedia, las tetas aparecían en blanco y negro,  con su amplia ramificación venosa.

Recuerdo con especial cariño una escena en la calle Hannover, en la esquina de la pastelería Vallés, era invierno, porque a media tarde ya no había sol y las farolas de la calle estaban encendidas. Con varios amigos comentábamos sobre la familia XXX que tenia diez hijos. El comentario era que sus padres habrían follado ya ¡¡diez veces ¡¡. Vaya escándalo ¡¡ Vaya  “jartá ” de follar.

En aquella época nos juntábamos en la calle después del cole para construir aviones de papel y hacerlos volar. Los que volaban mejor eran los que se construían con unas hojas pautadas para música que eran un poco más gruesas que las de libreta.  El futuro, sentado en una nube se cachondeaba de nosotros con la Play en su regazo.

Nosotros, tendríamos también que habernos reído del “futuro” y de los niños que no serian capaces de divertirse con una hoja de papel.  No teníamos la play, pero teníamos la calle, eramos los amos de las aceras y de los adoquinados tramos, por los que, de vez en cuando, nos dignábamos dejar pasar a algún coche.  A pesar del ventoso invierno, íbamos con pantalones cortos ,calcetines largos y una especie de chaqueta que llamábamos “Belbetón” o al menos, así sonaba. Las niñas, al menos tenían sus leotardos, inmundo invento que impedía atisbar para intentar verles la bragas.

Bueno, volviendo de Úbeda, creo que el tema era sobre la educación sexual. Aquella que no tuvimos. De todas maneras, yo estoy en contra de una educación sexual como una asignatura que hay que impartir. Creo en la educación de la persona en todas sus facetas, y como tal totalmente interconectadas. No se puede coger a un niño y decirle: ahora vamos a estudiar el sexo, para a continuación ir a por las matemáticas. El sexo es inherente a la persona y forma parte de ella misma.

El problema no era que no hubiera una educación sexual, sino que se excluyera el sexo de la educación integral que debe tener cualquier niño.

Todo lo que se esconde, lo que se evita de las conversaciones y de la vida familiar, aparecerá algún día, de alguna manera, en cualquier esquina de una pastelería. Y lo hará de una manera tergiversada e incluso a veces perversa.

El sexo no es malo, no es pernicioso, no es algo a esconder, es algo a vivir, es algo natural y propio.

El sexo que se vive en libertad , es el que no duele, que no corroe, el que ayuda a vivir.

Por cierto, ¿Esto de que los curas y obispos nos quieren enseñar sexualidad, debe ser una broma no?

5 Març 2011 Posted by | Recuedos de niñez | | 3 comentaris

Pare

Demà farà vuit anys que vas morir, pare.

Sempre ens vam estimar, mai ens vam entendre.

No vem ser capaços de mantenir portes obertes de diàleg i confidencies.

Jo no crec que els pares hagin de ser els amics dels seus fills, son mes que això, han de ser el que són, pares, i han que poder rallar des d’una mateixa alçada, no hi ha un pedestal per al pare, i un tabalet baix per al fill. S’ha de rallar amb el fill de tu a tu, sense embuts ni amagar res, sense voler fer veure que els pares ho fan tot bé i que els fills, tenen en l’obediència el seu primer deure.

La humiltat, el confessar las pròpies debilitats, el demanar ajuda, consell, també formen part de la rel.lació entre un pare i un fill.

I aixó te que ser bidireccional, d’anada i tornada.

I a nosaltres, pare, ens va faltar això.

Recordo un dia, quan jo jugava a pòquer als baixos dels” Jardins Infanta” amb companyies tèrboles, sabent que ho feia malament, que aquell camí no era bo, amb continus propòsits de deixar-ho.  Aquell dia vaig estar a punt de dir-t’ho per demanar-te ajut. Devia diners, no molts, però pensava que era millor pagar i deixar el joc que tornar-hi per recuperar el que havia perdut.

No vaig ser capaç, en l’últim moment les paraules es van quedar a la gargamella. Al final, me’n vaig sortir per un altre camí i va imperar la cordura, i vaig deixar aquells amics, però hi hauríem  guanyat tots dos si haguéssim pogut parlar-ne i ajudar-nos. Sortir-ne sol de un entrebanc es positiu, pero haguera estar millor ver-ho junts.

Tu tampoc vas estar massa fi les vegades que necessitaves ajuda. La teva malaltia va ser cruel i jo hagues estat feliç de poder lliutar amb tu, pero et vas tancar en banda intentant sortir-ne sol, vas preferir callar i no confiar en mi per donar-te un cop de mà.

Noltros vam progressar poc en la feina d’ anar aprenent, tu a fer de pare i jo a fer de fill. Aquesta assignatura no la vàrem aprovar, però no hi va faltar gaire, va ser una llàstima, ens faltava tant poc…

 

15 febrer 2011 Posted by | Recuedos de niñez | 2 comentaris

EN “JAUME SEU”

En Jaume era un home esgarrat, tenia les cames mig atrofiades, i un braç inútil replegat contra el cos. Per completar la imatge, us el podeu imaginar, calb, prim, petit, sense dents i amb una baveta que li sortia per la vora del llavi.

Però el que realment sobtava d’en Jaume era que es desplaçava pel carrer arrossegant el cul per les aceres, és a dir, com el seu malnom indicava era en “Jaume seu”.

Portava una espècie de culera de pell per tal de protegir-se del contacte amb el terra, lligada damunt les cuixes, i a la mà bona, un tros de llenya amb un ansa de pell que li permetia estalonar-se per fer la “culada” i avançar..

I així era com es desplaçava en Jaume, culada a culada, amb les cames arrufades i fent força amb la fusta de la mà contra el terra.

Es passava la jornada a la cruïlla entre S’Arravaleta i el Carrer Nou, a l’acera del Banc Central, davant l’American Bar. Allà venia els cupons dels cecs, i xafardejava sobre tothom que transitava pels que eren els principals carrers del Maó dels anys cinquanta.

Quan tenia que anar un poc enfora, cridava a algú que passava i li demanava ajut. Molts no li feien ni cas, la majoria fugia d’ell, cosa que provocava la seva ira i el consegüent insult. Però sempre hi havia algú que l’agafava pel braç bo i carregava amb ell que s’ajudava prou poc amb les seves cames tortes.

En Jaume venia cupons com a mitjà de subsistència, i tenia molt mala llet. Un defecte a la parla, feia que es fes difícil entendre’l. Es podria dir que només emetia crits més o menys coherents.

No puc dir l’edat que tenia, semblava molt vell però no ho devia ser tant, de fet el que més li picava era el sexe i solia “piropejar” a totes les noies que passaven a la seva vora, a algunes les cridava perquè s’acostessin, però poques s’atrevien. Nomes les que no el coneixien, perquè li costava poc passar de la lloança a l’insult, i era sovint groller. A las que veia fumant els hi deia putes, i si alguna portava una faldilla curta, es tombava, basculant sobre la culera com si fos una baldufa . Des d’aquella postura intentava veure les calces de la noia.

Deien d’ell que els diners que van arreplegar en una subscripció popular per comprar-li una cadira de rodes, se’ls va gastar en putes, i que per això tenia que anar de cul. Jo no se si es veritat, però no m’estranyaria gaire.

Desconec la vertadera història d’en Jaume, potser aquestes línies serviran perquè algú hi pugui aportar més que jo. No sé si la seva discapacitat era de naixement o fruit d’algun accident, en tot cas la reacció enfront d’una minusvalidesa física és diferent segons les persones. Recordo el cas d’un noi que despatxava a una botiga i que era amable, servicial i atent amb tothom. Una malaltia el va portar a la ceguesa en poc temps, i es va tornar irascible, antipàtic i ofensiu.

Moltes vegades tenim tendència a culpar de les nostres desgràcies als altres o a la societat, como si els altres tinguessin la culpa del que ens passa. En canvi hi ha persones que son capaces, malgrat el seu defecte físic, d’estar en pau amb el món i d’afrontar amb valentia i sentit positiu la lluita contra les adversitats.

I a en Jaume seu, jo el recordo així, exigint a la gent ajut i maleint als que el defugien. Remugar, insultar i gemegar com a forma de comportament diari, és, sens dubte, una desgràcia més a afegir als defectes físics.

Després de molts anys d’ arrossegar el cul per terra, li van aconseguir una cadira de rodes, va canviar la posició, però no de caràcter ni va perdre la mala bava. Seguia necessitant que l’ajudessin a desplaçar-se i demanava a qualsevol que empenyés la cadira. El que no ho feia era escridassat e insultat.

Suposo que dels anècdotes que conten d’ell, n’hi deu haver uns de certs i d’altres no. Conten que una vegada, uns nois el van estavellar contra la lleteria del cap de cantó de S’arravaleta mentre feien corra la seva cadira. Els crits i els insults es devien sentir fins dalt la Sala.

En fi, Jaume, durant molts anys vas ser un component més dels carrers, formes part dels meus records d’infantesa, aquests que es queden gravats per a sempre. És evident que els temps han canviat i que avui en dia seria impensable veure algú així. D’alguna manera, vas aconseguir que no et tinguessin llàstima, i açò estaria bé si no fos perquè el sentiment que ens inspiraves era més aviat el de rebuig. Jo segueixo pensant que la incapacitat motriu no era el pitjor dels teus defectes…

10 Octubre 2010 Posted by | Recuedos de niñez | | 7 comentaris

Germans

Al Facebook, l’altre dia demanaven penjar un escrit en que donaven gracies a tots els que tenien germans en els quals se n’havien estalonat alguna vegada. M’hagués agradat poder copiar aquest escrit i posar-lo al meu mur, però la hipocresia no es el meu fort i de les mentires en fuig tot el que puc.

Els germans, neixen a la mateixa llar, reben la mateixa educació i atenció, però no sempre la seva relació es prolonga mes enllà de la etapa de la infantesa i joventut.

Algunes persones pensen que la sang te una força especial, jo ho dubto. El que te mes força es la relació diària, el conviure el pas a pas, la lluita per l’amor.

A mesura que ens feim grans, cadascú forma la seva família, la nova llar. S’incorporen altres persones que seran la parella dels que eren els teus germans i que anidaràn un altre nucli familiar en el qual naixeran no nomes noves persones, sinó també altres complicitats, altres ideàs i altres maneres de veure la vida.

En un principi el que es vol es continuar la relació amb els germans i las noves incorporacions, la teva i les altres, i estic segur que moltes vegades s’aconsegueix i això es fantàstic.

Però altres vegades la germanor perd força dia a dia, i l’allunyament es evident. Les discrepàncies ideològiques i existencials, guanyen a vegades la partida, i podem dir allò tan comú a la nostre illa, “Som germans, però no mos feim gaire” o per contra: “No som família ni res, però sempre mos hem fet molt”

I com en les relacions personals, el “fer” es important, perquè la seva alternativa es el distanciament.

Durant molt de temps, aquesta situació d’allunyament de les meves germanes em dolia i em preocupava, veim lluitar molt, na Cristina i jo per canviar aquesta dinàmica, moltes hores invertides en fer l’arros de dissabte al que hi eren tots convidats, sempre sense reciprocitat, perquè estava clar que les tres germanes tenien minyona fitxa que els hi feia el dinar cada dia a casa seva, i no estaven dispostes a arromangar-se el cap de setmana.

Al final, només fa quedar el sopar de nit bona, fins que vaig dir prou, que d’hipocresies les menys i que no estava dispost a fer la pantomima de família feliç una vegada al any.

I així estan les coses, es un fracàs, sense cap dubte, però a vegades es millor assumir-los que amagar-los davall s’estora.

Sense retrets, ni amargor, la tristesa d’acceptar la realitat i donar gracies cada vegada mes, per la relació amb els meus fills i la meva dona.

I a ells, als meus fills, dir-lis que jo lluitaré sempre perquè mantenguin la seva germanor i amistat, amb la col·laboració de les seves parelles, per suposat.

25 Setembre 2010 Posted by | Recuedos de niñez | | 8 comentaris