X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

TETAS

Me gustan las tetas.  Hay quien les llama pechos, mamas, domingas, pero a mi me gusta teta. Y recuerdo sin dolor cuando de adolescente, en plena represión mamaria, buscaba en el Espasa Calpe de la biblioteca, las palabras, coño, teta, culo….Descubrí que los pechos también tienen «antepecho», y ahora con la experiencia pienso que el antepecho solo aparece cuando se les oprime con un artefacto llamado sujetador.

En las páginas de del «Paris-Mach», única revista decente que entraba en la biblioteca, miraba embelesado los anuncios de lencería con aquellos sujetadores blancos llenos de blondas y con imaginarios pezones. Y de las fotos pequeñas y en blanco y negro que circulaban entre mis amigos, me decepcionó el triangulo púbico forrado de negro, pero me encantaron aquellos pechos generosos e impúdicos.

Una teta, siempre es una teta, tanto si es grande, pequeña, en forma de pera o de manzana, albaricoque, melón…. ¿Por qué identificamos tanto los pechos con la fruta? ¿Será que recordamos golosos los tiempos en que fuimos amamantados? ¿Viene de aquí nuestro instinto primario y nuestra pasión por el pecho femenino.?

Quizá si, psicólogos haylos y que digan lo que quieran, yo insisto, me gustan las tetas.

Y me gustan libres, sin demasiado embozo ni opresión, que no es lo mismo sustentar que aprisionar, y mucho menos deben parecer el acorazado mamenkin.. ( quería decir Potenkim).

La primera teta que toque, fue la de una chica de sexto cuando yo iba a primero de bachiller. No os hagáis ilusiones, no fue una conquista, solo una opresión.

Os cuento.

En aquellos tiempos, antes de subir a las clases, había que rezar en la planta baja, pero algunos que llegábamos pronto nos íbamos directamente a las clases y esperábamos que los demás, rezaran y subieran.

Y unas chicas de sexto, que tendrían unos quince o diez y seis años, un día, dieron una batida y nos querían hacer bajar. Supongo que eran enviadas por el cura o quizás de motu propio por puro sentido del deber. Nosotros nos negábamos e intentaron hacernos bajar a la fuerza, y claro, en el tira y afloja, oprimí sin mucho entusiasmo y de una manera totalmente fortuita, un pecho, el que tenia a mi derecha, el izquierdo suyo.  Recuerdo la sensación de blandura, pero no me hubiera dado cuenta, al menos en aquel momento, de lo que había tocado si ella no hubiera retrocedido de una manera notoria. Creo incluso recordar una sonrisa pícara en su cara, como si el contacto no le hubiera desagradado del todo. Al final no bajamos, ellas desistieron, quizá habíamos encontrado su punto débil.

Me gustan las chicas que lucen sus tetas en la playa, sin mojigatería, con orgullo, sin síntoma alguno ni de provocación ni de exhibicionismo, en uso de su libertad. Pero quizás de las que me sentí mas orgulloso, por ella, no por mi, fueron las de una anciana, arrugada, delgada, morena como el cuero, luciendo dos bolsas colgantes, que no por mirar el suelo dejaban de ser orgullosas tetas.

Pero tengo que reconocer, que hace ya muchos años, de recién casados, cuando mi mujer decidió quitarse la parte superior del biquini en la playa, sufrí.

No mucho, y solo al principio, porque buscas miradas de otros, y las encuentras y te sientes celoso, pero nobleza obliga y coherencia ata, porque no seria justo ni conveniente dejar de practicar lo que piensas. Forma parte de tu concepción de la vida y no hay que dar ni un paso atrás. El que tengas que aguantar además las miradas furibundas de tu madre y tus hermanas es otra cuestión.

Pero bueno, todo eso de las tetas, viene a cuento en relación a un anuncio que leí en la prensa de ayer en el que se anuncian biquinis para chicas de nueve años con un sujetador relleno de espuma.

Me parece una idea odiosa, estúpida y horrible. Tengo mil epítetos más, pero me los guardo.  ¿Que tipo de educación se da a estas niñas cuando se les induce a tapar lo que no tienen, atentando sobre su inocencia y pudor?

Lo que hay que decirles, alto y claro, es que sin tetas HAY paraíso, por supuesto que si.

Tengo una amiga, buena amiga, que tuvo que amputarse los dos pechos debido a un cáncer. Usa un sujetador relleno de goma, que a menudo, cuando viene a casa se lo quita porque le molesta y lo deja por cualquier parte, sin problemas, como debe ser, y entonces luce un pecho plano debajo de la camiseta que no la afea, sino todo lo contrario. El postizo es para no tener que dar mil explicaciones a la gente con la que trata, pero lo lleva muy bien, de una manera alegre y natural. ¡¡Olé tus huevos Marta G. ¡¡¡ Te quiero. ¡¡¡

Lo que no estuvo bien, lo reconozco, fue el día en que me acerqué por detrás y te puse las manos en los pechos. No estuve afortunado, lo siento. El que estuviéramos en la mesa en la que comíamos todos, no me justifica. El que todos nos pusiéramos a reír, tampoco.  Que se diera por supuesto que en mi acción no había malicia, no me consuela, no estuve lúcido, eran, al fin y al cabo tus tetas, de goma, pero tus tetas. Esto no se hace. Ni de broma.

Se miran, pero no se tocan, teta, culo, caca, pis.

 

31 Mai 2014 - Posted by | Sociedad

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