X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

OFENSAS.

Dice el refranero popular que: “No ofende quien quiere, sino quién puede”. Y es que la sabiduría del pueblo es ancha y profunda, todo lo contrario que la de algunos políticos que es estrecha y de poca profundidad, que está inducida por la inmediatez del momento y por el oportunismo.

Resulta que ahora va a ser delito ofender. Como si la responsabilidad de la ofensa solo fuera del que la dice y no del que la recibe.

Una ofensa, para que lo sea, tiene que partir de una persona a la que aprecias y a la que reconoces un cierto grado de información e inteligencia. A nadie le preocupa que un tonto de diga alguna sandez. Se lo perdonas por tonto y por ignorante, y pasas literalmente de lo que digas.

Tampoco preocupa normalmente lo que diga alguna persona de la que opinas que es un insensato y un macarroflauta. Es mas bien un halago.

Y tampoco es importante lo que opine algún que otro insultador profesional, que los hay y mucho.

Quiero decir con esto que el origen de la supuesta ofensa es más importante que esta en si. Y que, repitiendo la frase popular, hay que tener cierta enjundia y credibilidad para hacer daño verbalmente a otra.

Porque la ofensa en si, no tiene ningún sentido, es algo vacío de contenido. La lengua no tiene huesos, (vuelvo al refranero), cualquiera le puede hacer decir lo que quiere, y lo que dice es o no importante en función del quien, del como y del por qué.

Pero la ley que quiere imponer el PP sobre las ofensas, no se refiere a personas, va mucho mas allá, habla de ofensas a la Nación, a la Bandera, a las Comunidades Autónomas, y ya llevamos mucho tiempo además de hablar de ofensas a la religión.

Como si estos organismos u organizaciones sufrieran por las opiniones publicas sobre ellas, como si cualquiera pudiera ofender y hacerles daño, como si no estuvieran por encima de manifestaciones mas o menos mayoritarias.

Cualquier estado, religión, o bandera que necesite protección legal sobre su honorabilidad es una institución débil y agónica que no tiene entidad suficiente para evaluar no solo el QUE, sino también el QUIEN. Y que no tiene el coraje de pasar de los que braman, que siempre los hay y centre su atención en preocuparse en el que ES o en el quiere llegar a SER.

Y he buscado por curiosidad los antónimos de Ofensa, me han salido varios: Lisonja, Panegírico, Requiebro.

Y mira por donde me parece que para cualquiera son mas útiles las ofensas aunque duelan, que las lisonjas que son mas dulces, pero que pueden esconder grandes mentiras.

No puedo resistir la tentación de ofrecer una alternativa a los que diseñan pancartas, en vez de ofensas, que van a ser penadas, vamos a poner requiebros, a ellos les va a gustar y nosotros, sabremos pensar que “Al revés de lo digo para que me entiendas.”

Jose IgnacioWert, eres el ministro mas majo de España y parte del extranjero, eres divino, inteligente, guapo y culto, y de tu boca las palabras fluyen como si fueran de leche y miel

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1 Desembre 2013 - Posted by | Humanismo y Religion | , , ,

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