X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

LA NEGRA

Hostelco, feria de hostelería que se celebra cada dos años, no es una feria de “chachis”, como puede ser por ejemplo el salón del automóvil, en el que sobre cada capó hay una ninfa de muy buen ver, practicando sonrisas. Supongo que el hecho de “montarse” en un coche, tiene algunas analogías con las chicas guapas, y que los clientes son mayoritariamente masculinos.

Muy al contrario, en esta feria, hay una importante presencia femenina, que no vienen ni mucho menos de adorno ni de florero. Es algo que se ve de lejos, no por su aspecto físico, sino por su actitud y comportamiento. Aunque yo uso un truco que me va bastante bien, y no sólo con las mujeres, y es que me fijo en los zapatos. Las personas activas y trabajadoras, calzan para trabajar y usan zapatos cómodos y prácticos, pero los señoritingos y sobre todo las chicas, cuando pasan de medio tacón, ya dan que pensar.

Pero este año, estaba: “La negra”. La descubrí de repente, en uno de los stands del fondo de una de los palacios. Era una mujer espectacular. Alta, muy alta, sobre tacones altísimos, botas altas, y vestido corto, muy corto. Era evidentemente un vestido de dos tallas menos, y no solo a lo largo, sino también a lo ancho. Bueno, os podría contar y decir mil palabras, sin conseguir terminar de explicar todas las características de aquel cuerpo. Una foto, hubiera sido lo suyo, pero evidentemente, no me atreví a tirar de móvil.

Pasé una vez, por el stand, seguí un rato, y volví sobre mis pasos para certificar que lo que había visto no era un espejismo sino que era una persona real. Además, os juro que se movía, hablaba, sonreía. La hostia vamos, porque cuando se movía, “todo” se balanceaba acompasadamente, sutilmente…

Por la noche, cuando se lo comentaba a Cristina, no pude responder a su pregunta sobre que artículos había en el stand. Pero me sirvió de excusa para volver al día siguiente.

Lo que me gustaría comentar, es que a pesar de estar en un stand pequeñito del fondo de uno de los palacios, habiendo otros siete más y mucho más grandes, no sé por qué razón, cuando te encontrabas con alguien, después de los saludos, lo primero que comentaban era: ¿Oye, has visto a la negra? Y todos la habían visto y todos sabían de qué se hablaba.

Comentarios para todos los gustos. Desde los educados hasta los soeces, desde los admirativos a los que cruzaban apuestas. Es un momento en el que piensas: ¿Qué nos pasa a los hombres? ¿Somos todos tontos? Vemos unos muslos y empezamos a babear como posesos. ¿Cuántos entraron solo por ella en el stand a ver artículos que no le interesaban?

En casa, todo terminó en risas, porque tampoco supe de qué color tenía los ojos, ni cómo iba peinada, y eso después de verla dos veces (bueno, tres o cuatro, no me acuerdo). Pero supongo que muchos lo vieron y vivieron desde otros puntos de vista.

No deja de ser asombroso que una sola mujer, se convierta en tema de miles de personas que pasaron estos días por la feria. Me da que pensar en mujeres famosas, como Salomé , Dalila o Cleopatra, capaces de cambiar con buenas o malas artes el curso de la historia.

Pero son historias de estúpidos machismos, afortunadamente la equiparación laboral nos hace a todos un poco mas humanos. De todos modos, dan ganas de exclamar: ¡¡Hombres¡¡

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25 Octubre 2008 - Posted by | Relatos | ,

3 comentaris »

  1. Només com un exercici d’estil, has pensat en substituir el narrador per una dona?

    Amb tres variants possibles (entre les moltes que segur se t’ocorreran a tu)

    La dona que reconeix que els homes perdin l’oremus davant l’escultural negra i li té enveja

    La dona que, incomprensiblement per ella, se’n sent atreta i no sap què fer amb aquests sentiments nous.

    La dona a qui agraden les dones, que ja viu en parella, i que ha quedat trasbalsada per la visió de la negra.

    Salut

    Comentari per julio navarro | 29 Octubre 2008 | Resposta

  2. Molt interessant exercici, en els tres supostos. El tema de la homosexualitat femenina, es interessant, no el conec prou, pero tenc varies parelles amigas nostres i amb prou confiança. Algun dia tenim que parlar d’aixo.

    Comentari per xarbet | 29 Octubre 2008 | Resposta

  3. jajajjaajjajaja
    Homes! jajjajajajajaj
    L’exercici que proposa Julio és força interessant. I també real. A les dones, moltes, també ens passa que mirem atònites aquestes belleses. Les repassem de dalt a baix, i tant! però procurem que no es noti. Un cop, en una festa d’un bar, va entrar una dona negra alta i guapíssima. Duia una mena de mocador al cap. Anava vestida de color taronja amb estampació. Un vestic típic africà. Tothom la mirava. Les dones murmurejàven. Vàrem coincidir les dues a la barra i… no vaig poder resistir-me… li vaig dir el que pensava… li vaig dir un piropo!!! no recordo ben bé el què però ella va riure molt i em va donar les gràcies. Després va seguir amb els seus amics i jo amb els meus però vàrem creuar moltes mirades de complicitat cada cop que un babau s’aturava devant d’ella.
    Em fa l’efecte que la única que li va dir la veritat vaig ser jo, els homes es quedaven petrificats del tot!!!

    Petons

    Comentari per Uru | 2 Novembre 2008 | Resposta


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