X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

EL CONFESIONARIO DE MOSEN BLANC

ConfesionariMosén Blanc estaba emocionado, se le había ocurrido una idea genial, fantástica. Paseaba nervioso por la sacristía, con las manos en la espalda, su mente urdía estrategias para poner en marcha su plan. De vez en cuando, sus pasos se iban haciendo cada vez más largos, haciendo que su sotana ondeara al son de sus zancadas.

Luego, salió hacia la iglesia, solo una ancianita vestida de negro estaba sentada en un banco, no se sabía si estaba meditando o durmiendo.Para él era ya parte del decorado, era asidua a ese banco y a ese lugar, pensó sin hacerse mucho caso, que esta mujer se iba a morir allí.Seguro que el mejor día se la encontraba tiesa.

Se acercó al rincón donde estaba el confesionario, y lo estuvo inspeccionando durante varios minutos, luego, empezó a medir distancias, a pasos, de la columna a la puerta lateral, de los bancos al confesionario, de éste a la columna.Mentalmente, hacia cálculos, planeaba estrategias, estudiaba posibilidades.

Después, fue a su despacho, y estuvo escribiendo en su libreta personal, todos los datos que había cogido, hizo incluso algunos dibujos, pero era un negado para esas cosas, por lo que desistió pronto.

Cogió el teléfono y se dispuso a hacer varias llamadas telefónicas, a unconstructor que conocía, a una feligresa que tenía un marido ingeniero,y también, a Manolo, que era un empleado de banca, pero que le conocía y sabía que era un manitas para las chapuzas.

Con los tres, tuvo diversas entrevistas, todos le escucharon atentamente, y se mostraron bastante escépticos sobre la viabilidad de su proyecto.De hecho, ellos podían hacer o dirigir parte del trabajo, pero necesitaban la ayuda de un especialista en óptica, sin un buen asesoramiento de éste tipo, no podían ayudarle.

Por lo tanto, mosén Blanc, se puso su mejor sotana, la de salir a la calle, y se dispuso a visitar diferentes establecimientos de óptica para ver si conseguía dar a luz su plan.

Los resultados fueron descorazonadores desde el primer día, parecía que en todos los establecimientos que visitaba solo sabían vender gafas o termómetros.Incluso en algunas, le ponían cara de susto cuando les indicaba lo que quería.

El otro problema era la financiación, su amigo el constructor, fue a la Iglesia a hacerle un presupuesto de lo que él decía que era su parte, la de albañilería.Decía que era difícil, que saldría bastante caro, pero que había una especie de sótanodebajo del confesionario, desde allí, podrían pasar a la parte trasera de un edificio contiguo, propiedad de la iglesia, y de allí, acceder a un jardín.

El presupuesto, era de los que tumban de espalda.Desmonte, encofrado, conducción, desescombro,y un par de partidas de “varios”, ascendían a doce mil euritos de nada.

El asunto de la óptica, seguía sin resolverse, pero el mosén no se amilanaba fácilmente, por lo que decidióliarse la manta a la cabeza y empezar la labor propuesta.

De momento lo más importante era la financiación, por lo que se puso manos a la obra. Había descartado pedir ayuda al ecónomo delobispado, temía que no lo autorizaran o que le robasen la idea y por lo tanto el protagonismo y el placer de haber sido la primera iglesia en instalar su invento.Sabía que el Obispo sentía cierta predilección por la iglesia de Carmen, yque demasiadas veces, relegaba la suya a un segundo nivel.

Entonces, descartado el obispado, solo quedaba la ayuda de sus fieles.Pero claro, pedir ayuda para un proyecto que no quería explicar, ya que era un secreto,y del que por otra parte, aún no sabía seguro si era factible, pues era muy duro, y dos semanas después, sólo había conseguido unos cientos euros que no bastaban ni para empezar.

La única solución era lo que él llamó con media sonrisa sarcástica, “Requisa cepillera”, que era por supuesto, hacer la recolecta antes que el sacristán y antes que se abrieran las puertas de la Iglesia.A partir de aquel día, a las seis de mañana, se deslizaba por la Iglesia y buzón por buzón, iba “cepillando” las ofrendas.Puso mucho cuidado en coger sólo una parte, no fueran a sospechar,pero aquella iglesia era céntrica, recibía muchas visitas de turistas,y tenía buena recaudación.

Además, tuvo la genial idea de poner otro punto recaudatorio en una esquina, y puso un letrero que decía que lo que allí se depositara era para la obra de mejora del confesionario, así la gente se empezaría a enterar de lo que se tramaba.Lo genial era queno tenía que llevarse el dinero en el bolsillo de la sotana, que no le gustaba, parecía un ladrón, lo único que hacía era trasvasar (Un trasvase o una conducción ¿?) el dinero del resto de los cepillos al suyo, y de éste sólo él tenía la llave,

La estrategia surtió efecto, y vio que la recaudación media era de unos treintaeuros diarios, que hacían novecientos al mes, suficiente para pagar los intereses de un crédito que a su nombre había solicitado al banco.

Y junto con la solución pecuniaria, vino también la técnica.Un día le visitó un chico joven, larguirucho y lleno de granos que trabajaba en una de las ópticas que había visitado.Le dijo que era un gran aficionado a la astrología y que había oído la conversación en la óptica, y creía quepodía hacer el trabajo.Le indicó que ya que era para la iglesia que no pensaba cobrar nada, y que lo único que necesitaba era el material.Tenía una lista que le pasó al mosén con una evaluación de precios, algo así como unos tres mil euros, que era una cantidad en principio inferior a la que había calculado.

Por lo tanto, la obra comenzó. El constructor, empezó su trabajo, y el chico por la tarde, a las siete, venia y estaba hasta altas horas de la madrugada instalando sus artilugios. Tuvieron un problema de iluminación que era algo con lo que no habían contado, por lo que tuvo que intervenir también el electricista.

Dos meses después, la obra estaba lista.Mosén Blanc estaba orgullosísimo dela instalación, la habían probado y funcionaba de maravilla.Solo tenía una pega y era que a las doce del mediodía no funcionaba, pero como al fin y al cabo, su invento estaba sincronizado con la actividad del confesionario,él, era el que ponía el horario, y ya se cuidaría que estuviera cerrado las horas del ángelus.

Quería hacerde la inauguración un acto solemne, por lo que invitó al Obispo y a los sacerdotes de las iglesias vecinas.También estaban el concejaldel barrio, la prensa,el constructor, como siempre en mangas de camisa, y el chico de los granos, que ese sí, se había puesto una camisa y una corbata.

Los reunió a todos en la pequeña entrada en la que había el confesionario. Allí, junto al reclinatorio, una sábana blanca tapaba el invento hasta el último segundo.

Y¡¡¡tachan ¡¡¡ con un tirón toreril, mosénBlanc ahíto de orgullo, descubrió el aparato ante los atónitos ojos de sus colegas.Era una especie de cilindro de unos treinta centímetros de diámetro y cuarenta de altura, con una especie de lente en la parte superior.Desde la posición del confesante, arrodillado, mirando hacia abajo se podía ver el interior del tubo.

Vean, -explicaba exultante el cura- el tubo comunica con el sótano que a través del edificio contiguo va al patio y sube por la fachada hasta el tejado, y mediante un sistema muy sofisticado de lentes y prismas, el que se está confesando, inclina la cabeza, mira por la escotilla y…. ¡¡¡Ve el cielo¡¡¡

¿No es una manera muy hermosa de confesarse con la mirada puesta en las alturas donde mora nuestro señor?

Anuncis

16 Octubre 2008 - Posted by | Relatos | ,

2 comentaris »

  1. jajajajajaja, …este es el tendría que haber salido en la comunidad…

    😉

    Comentari per colombine | 20 Octubre 2008 | Resposta

  2. Bon invent, sí senyor. Llàstima dels dies de pluja, i de les tardes d’hivern. Però no es pot tindre tot.

    Salut

    Comentari per julio navarro | 23 Octubre 2008 | Resposta


Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

S'està connectant a %s

%d bloggers like this: