X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

LOS MERITOS DE UN ASESINO. DOCUMENTO REAL

16 Feb 2008


Escrito por: f-menorca el 16 Feb 2008 – URL Permanente

Transcripción literal.

Saludo a Franco Arriba España

Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.
Delegacion Locad de Informacion e Investigacion
CIUDADELA
MENORCA

Informe del camarada Lorenzo Franco Catalá. Afiliado a Falange Española tradicionalista y de las J.O.N.S., de 81 años de edad, natural de Ciudadela, con domicilio en la calla de Santa Rosalía nº 22, de profesión médico.

Persona de inmejorables antecedentes con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional, de una conducta particular intachable, católico práctico y militante siempre en partidos de derechas.

Al estallar el G.M.N. perteneció a la quinta columna y contribuyó a organizarla. Fue el organizador del Socorro Blanco de Ciudadela durante la dominación marxista y se erigió en activo propagandista de la Causa Nacional, procurando dar la máxima difusión a las noticias y partes de Guerra del Cuartel del Generalísimo. Movilizado forzoso por los rojos, fue destinado en el Hospital Cívico Militar de este como sanitario, permaneciendo siempre en calidad de soldado de 2ª clase y estando en intimo contacto con personas destacadas de derechas; complicado en el fracasado complot nacionalista del 1º de Mayo de 1937; sabedor de la fuga de unos paisanos a la isla de Mallorca, preparó conjuntamente con Don José López Violeta, una clave telegráfica y unos planes con las fortificaciones de Menorca.

Los días 6 y 7 de Febrero de 1939, con motivo de aplicar la vacunación antitífica a la guarnición de Ciudadela, y su sector y previamente de acuerdo con el médico Laureano López logró causar muchas bajas entre los rojos con motivo de aplicar dosis elevadas a la vacuna con miras desde luego al Glorioso Alzamiento de 3 de Febrero que dio por resultado la incorporación de Menorca a la nueva España.

Una vez liberada Menorca el 9 de Febrero de 1939, por sus antecedentes en Pro de la Causa Nacional fue honrado con el cargo de Delegado Local de AUXILIO SOCIAL, que ha venido desempeñando durante un año con satisfacción de esta organización habiéndolo tenido que abandonar por exigirlo así sus estudios de Medicina que no tenía concluidos.

Fuentes de información; Laureano López Marqués, Médico, calle 8 de Febrero y Bartolomé Catalá Camps, calle Federico Pareja
Ciudadela 26 de Marzo de 1940

Transcripción del documento original

Colección particular de Andréu Murillo.

Andréu Murillo fue un sabio y un erudito, hoy diríamos que fue un monstruo de la investigación y de la cultura, pero a mi no me gusta usar la palabra monstruo. Me parece mejor la palabra sabio, porque de su sabiduría bebemos todos. Fue también un historiador y un coleccionista de documentos. De su colección particular ha salido este documento y saldrán muchos más, esclarecedores y merecedores de ser conocidos.

Nadie busca revanchismos ni venganzas, sino que la verdad salga libre y florezca en muchos campos para que conociendo errores, podamos prevenirlos. Solo el conocimiento de la verdad nos hará libres.

Andréu Murillo.
Premi Taula d’Or María Lluïsa Serra, 2005. Consell Insular de Menorca, Comissió del Patrimoni.
Medalla d’Or, 2003, per ser membre de la Comissió dels Onze. Govern de les Illes Balears.
Premi Ramón Llull, 2002. Govern de les Illes Balears.
Membre de s’Institut Menorquí d’Estudis, Secció d’Història i Arqueologia.
Dedicat a sa investigació històrica menorquina, expert en es segles XVI, XVII i XIX, Guerra Civil i sa postguerra.
Va formar part de sa Comissió dels Onze, encarregada de redactar es projecte de s’Estatut d’Autonomia de les Illes Balears.
Exdirigent des Partit Socialista de Menorca (PSM).
Conseller de Cultura des Consell Insular de Menorca, 1979-1983.
Professor durant 38 anys, des de 1953.
Llicenciat en Història Moderna i Contemporània per sa Universitat de Barcelona.

36 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Nynaeve dijo

Y es que la memoria histórica es importante, ¡¡¡qué mala conciencia tendrán, cuando se oponen tanto!!!

f-menorca dijo

Yo me quedé de piedra cuando lo leí, sobre todo con la historia del Dr. Montes, una persona que aplica unas dosis mortales de vacuna a unos soldados en pro del “Glorioso Movimiento Nacional, es algo inaudito, supongo que este médico no tendrá ningun anónimo que le acuse.

-enrique dijo

A ese cabrón no lo acusó ningún anónimo sino que con todo detalle informa de su acción un compañero suyo y varios años después. No pudo denunciarlo nadie antes porque no hizo ningún daño. Explico: La dosis elevada de vacuna antitífica, que desde su invento se realizaba con bacilos muertos, salvo problemas alérgicos no causa ningún otro efecto que un aumento de su coste y disminución por tanto de su disponibilidad que en aquella época no creo que fuese sobrada. El falangista pues, no sólo era un cabrón sino que para salvar de algo al tal Lorenzo Franco o para que se le diera algún privilegio, difundió una auténtica chorrada que, en realidad no había tenido ningún efecto (gracias a…. perdón! ………afortunadamente). Y si el médico tuvo esa intención, era un ignorante. O escupía sobre la aguja de las inyecciones a ver si causaba alguna infección o las “altas dosis” de antitífica no harían nada malo.

Eso sí: si en plenacampaña de vacunación se aplicasen sedaciones a pacientes doloridos y se muriesen en la cola, los fallecidos se habrían liberado del dolor de una manera profesional y piadosa, pero el resto de la cola de vacunación saldría despavorida pues aquella cola era para vacunarse no para palmar. Seguramente a los soldados que llegasen con un dolor intolerable y en estado terminal no los atenderían en aquella cola, sino que se los llevarían a la sección de cuidados paliativos, cuarta planta (por ejemplo).

lola-gj47 dijo

Tremendo …yo me ratifico en lo que ha dicho Enrique …me parece muy claro y cierto …El hecho de negarse a la ley de la Memoria …ya habla por si solo de las malas entrañas que tienen …

f-menorca dijo

Mira, yo no se que efecto puede producir una sobredosis de vacuna antitífica y tampoco se si esta hecha con bacilos vivos o muertos. y creo que esto es lo secundario en el relato.

A mi, lo que me produce terror, es la impasibilidad de un hombre en una especie de curriculum para conseguir méritos, y declarandose de derechas y católico, sea capaz de poner una inyeccion a una persona como si fuese una vacuna con la intención de matarlo, y que encima presuma de ello y que lo hace para ayudar al Gloriosos Movimiento Nacional. es que me indigna tanta desfachatez y tanta cabroneria. Eso es franquismo puro y duro, matase o no matase.

-enrique dijo

Estoy de acuerdo (¿lo has dudado?)

f-menorca dijo

Si, por un momento si, perdona, pero he visto el documento y todavia estoy impresionado.

gilermez04 dijo

Saliva en vena produce grande fiebre,pero no la muerte.No viene a cuento,solo por el comentario de enrique(si escupiria en la aguja)

-enrique dijo

La saliva humana es una de las más ricas en bacterias potencialmente mortales.No es la mordedura de un dragón de Komodo pero es una herida de mal pronóstico. En la saliva hay peligro. No lo olvideis….

-maria- dijo

Terrible…

jpolinya dijo

en la actualidad estoy leyendo “tu rostro mañana” y cuando habla sobre su padre, me recuerda la tristeza de la posguerra.

en algún lugar he dicho que la guerra puede llegar a alcanzar en momentos contados caracteres épicos, pero la posguerra es una de las peores cosas que le puede ocurrir a un pueblo. Y la posguerra española duró años y años y años.

Los personajillos que iban buscando acumular méritos, podían llegar a creerse que un exceso de vacuna podía ser perjudicial, cosa no descartable en algunos casos, si las cepas utilizadas no estaban muertas, sino muy debilitadas. De todas formas, lo triste es que los méritos en una posguerra se adquieren la mayoría de las veces por declarar (sea o no toda la verdad) que se han cometido tropelías y asesinatos.

Respecto al tema de la saliva, si bien es cierto de que es un gran transmisor de enfermedades, también contiene antibióticos naturales. Lamerse las heridas, y lamérselas al hijo (es el único destinatario admitido en público) es un buen profiláctico.

Salut.

miabuelapepa dijo

Xarbet, lo de los médicos nazis si que da terror. El de tu documento no era ni médico. Lo que no se si era un cagao o un ignorante o “las tres cosas”. Ahora se autoriza la IVE (aborto) … y habría mucho que hablar del juramento hipocrático y de galenos.

espe-AZ dijo

….hay que joderse…

andres dijo

Hola, una persona en una situación de poder muestra su verdadero cariz. Es espeluznante. A menor escala lo vemos a dairio en miles de jefecilllos que amargan la vida a la gente, lo vimos en la mili cómo niños se convertían en auténticos personajes malvados. En las guerras este tema llega a sus últimas consecuencias y es aquí donde aparecen los peor de als persoans y también lo mejor. El otro día vi en Tv la historia d eun Español ( consul ) que salvó a miles de judios. Lo mejor y lo peor.

f-menorca dijo

El conocer lo mejor y lo peor nos tiene que ajudar a ser mejores y evitar nuestros demonios.

jordigrau dijo

Es que son malos de cojones. Izquierda o barbarie.

http://www.foroporlamemoria.info/

He formateado, Bombilla, y he perdido cómo se hace un link aquí.

manolosalas-gr dijo

Desde los pilares se creo un regimen que nos asfixio durante cuarenta años. estos individuos eran los iconos de un regimen de asesinos insensibles. un saludo

fernandomaria dijo

Puro fascismo; así es como actuaban y para colmo los condecoraban por contribuir a “la causa nacional”. Indignante lo que hicieron estos putrefactos falangistas. Pero jamás pidieron perdón.
Gracias por publicar este documento; es necesario.
Un abrazo, Xarbet.

napo

napo dijo

3- LAS MATANZAS REPUBLICANAS.
Ante la ausencia de frentes de batalla definidos, la contienda bélica en Menorca puede resumirse en un conjunto de acciones sangrientas, con bastantes visos de improvisación y espontaneidad: fuera de los cauces institucionales (lo que no implica quitar a las autoridades vigentes su grave responsabilidad a la hora por no evitarlos).
La transición institucional entre las autoridades de antes del 18 de julio de 1936 y las de unos días después fue poco menos que caótica. Existió una multiplicación de organismos e instituciones que se arrogan parcelas de poder de forma poco menos que arbitraria. Los nombramientos del Delegado del Gobierno (inicialmente en su denominación filosoviética, “Comisario del Pueblo”) y del Comandante Militar de la Isla fueron también ejemplo de esta autogestión con tantos aspectos confusos: el Gobierno de la República apenas hace sino corroborar los nombramientos de las autoridades con que se han dotado provisionalmente quienes sofocaron la rebelión nacionalista, tal vez para no contribuir más al caos existente, y por no tener entre sus prioridades la estabilización interna de Menorca.
La ausencia de antiguos oficiales entre los designados como nuevas autoridades militares provoca no pocas dificultades a la hora de hacer valer su nueva condición sobre los subordinados (antes compañeros) o en general sobre la población.
En estas coordenadas, en las que organizaciones políticas y sindicales se incautan de posesiones o bienes de personas consideradas “fascistas” sin más requisito que comunicarlo en el mejor de los casos a la Delegación del Gobierno (en una simple cuartilla, y con una política de hechos consumados), en las que la propia guardia pretoriana (en expresión de Deseado Mercadal ) de la que se rodea el Comandante Militar Pedro Marqués comete todo tipo de excesos en sus requisas fuera de toda legalidad, la sensación entre buena parte de los combatientes más exaltados era la de gozar de una total impunidad. Los odios precedentes, la venganzas personales en no pocos casos, y la labor directa o indirecta de los milicianos y de los refugiados mallorquines, serán un polvorín siempre presto a estallar.
Bastarán dos momentos delicados desde el punto de vista emotivo, para que se produzca lo inevitable: dos asesinatos múltiples, innecesarios, en parte indiscriminados (muchas de las víctimas son escogidas al azar, o por designación de uno cualquiera de los asaltantes…), que junto a la política igualmente cruel e innecesaria de bombardeos de la población civil por parte de las tropas franquistas, y los fusilamientos tras juicios sumarísimos de dudosa legitimidad jurídica contra los supuestos autores de estas masacres, constituirán la mayor parte de las 628 víctimas con que se salda la guerra civil en Menorca.
La tensión se palpaba en el ambiente aquel principio de agosto. Casi al mismo tiempo en que se realizaba la primera oleada de matanzas entre los militares nacionalistas presos en la prisión de La Mola (ya antes había sido asesinados, en forma de actos aislados 13 personas), el día 3 de agosto de 1936, el periódico La Voz de Menorca insistía:
“No sólo guiados por la mejor intención, seguros igualmente de hacer un bien, exhortamos nuevamente a todos sin excepción a que en estas circunstancias y en estos días históricos, no pierdan la calma, se mantengan serenos, ecuánimes y reflexionen y razonen, antes de formar juicios, ni de adoptar determinaciones.
Ni la exaltación, ni el desbordamiento de los nervios, ni la depresión del ánimo conducen a nada en estos momentos. Hay que dominar la emoción y sobreponerse a ella.”
Pero la autoría de la matanza de los días 2 y 3 de agosto sigue siendo una incógnita. Francisco Mercadal, Delegado del Gobierno, en la carta particular de la que ya hemos reproducimos otros fragmentos, señala de forma directa a Marqués como el inductor de tales asesinatos, a raíz de un supuesto plante por parte de los militares encarcelados del que carecemos de más referencias documentales:
“Más tarde y con ocasión de un plante que parece que hicieron los detenidos en la Mola que sumaban unos ciento veinte, se ordenó se dispara en contra de ellos y cayeron muertos allí ochenticuatro [sic]. Pocos días después fueron fusilados algunos más entre ellos Morales, el de la Eléctrica que creo conocerá Ud. y luego la esposa del jefe de la base Naval ya que se dijo que en el momento de embarcar se le habían encontrado unos documentos.”
A primeras horas de la noche del día 2 de agosto son conducidos a las inmediaciones de “Es Freus” (inmediatamente fuera del distrito militar, con las connotaciones que este hecho sugiere: hasta cierto punto, al menos en este aspecto topológico, no infringir lo preceptuado), e inmediatamente fusilados, algunos de los antiguos mandos militares de la isla: el Comandante Militar, general Bosch Atienza, el Comandante de Estado Mayor Jacinto Dolz del Castellar Lozano, el teniente coronel de Infantería Luis Martos González, el coronel de Infantería retirado Jaime Vidal Villalonga, el capitán Claudio Gil Alós, el Comandante de Infantería Sebastián Rodrigo Vinent, los Comandante de Artillería Jaime Sampol Mercadal y Manuel Quintero Ramos, y los Tenientes de Carabineros Miguel Vila Olaria, de la Guardia Civil Julio Riera Terrades y de la Guardia de Asalto Bernardo Monclús Durango .
Se trata de personajes específicamente representativos del anterior golpe de estado nacionalista: desde el Comandante Militar, a uno de los brazos ejecutivos más señeros, Bernardo Monclús; o, para el caso de Ciutadella, Claudio Gil Alós, pasando por personas de los más altos escalafones de los distintos cuerpos del ejército o fuerzas de orden público (los tres aludidos tenientes), excepción hecha (al menos en esta primera masacre) del cuerpo de Marina, cuya acción en el complot nacionalista fue en todo caso incruenta. Independientemente de la autoría concreta, no cabe duda de que se trató de un acto premeditado, planificado, hasta cierto punto “ordenado” en cuanto a su ejecución. Se trataba, permítasenos la expresión, de un “golpe de efecto”, una acción selectiva y, en cierto sentido (según los efectos pretendidos), de escarmiento.
Existen pocos testimonios documentados respecto a esta primera matanza entre la documentación oficial a partir del 8 de febrero de 1939 (fecha de rendición de Menorca a las autoridades nacionalistas). Pero el expediente incoado a Vicente Moles Garcés, Sargento de Artillería del Regimiento de Costa nº 4 y después Capitán del Ejército republicano nos parece de gran importancia al respecto:
“El día 2 de Agosto de aquel año [1936] se encontraba en Mahón y no subió a La Mola hasta las nueve de la noche; y cuando llegó y se enteró del asesinato de doce oficiales, ocurrido en “Los Freus”, dijo al que facilita estos datos, Sargento de Artillería D. Francisco Buenaventura, que iba a ver lo que habían hecho aquellos canallas, refiriéndose a los marineros. Posteriormente fue ascendido a Brigada, cambiando radicalmente de modo de ser hasta el punto de compenetrarse en cuerpo y alma con la causa roja. Se hizo íntimo del funesto cabecilla rojo, Sargento de Artillería Quintanilla.”
Además de aclarar la hora en la que se perpetraron los fusilamientos (antes de las nueve de la noche), atribuye el informante con toda seguridad a “los marineros” la autoría de dicha acción. No olvidemos los precedentes: una sección de marinería había cometido ya los precedentes asesinatos del día 1 de agosto.
Concuerda con esta idea (un asesinato cometido por miembros ideológicamente extremistas de la marinería anclada en el puerto de Maó) el expediente de José Oviedo Romero, que por aquel entonces contaba con 39 años, marinero de la Compañía Trasatlántica, natural de Cádiz:
“Estaba empleado como mozo en el buque “Antonio López”, amarrado en este puerto cuando estalló el G.M.N., y si bien con anterioridad pasaba desapercibido, sobresaliendo únicamente por sus borracheras, a partir de aquel momento comenzó a actual como un celoso y activo militante de la C.N.T. y F.A.I., a las que se vanagloriaba pertenecer, preocupándose de que todos cotizaran so pena de declararlos fascistas con todas sus graves consecuencias. No hubo hecho delictivo, por repugnante que fuera, que no tuviera su aprobación en lugares y sitios públicos, atribuyéndose así mismo haber toma parte material, activa y directa en ellos. Así, la noche del 2 de agosto de 1936, cuando fueron asesinados doce Jefes y Oficiales en la Fortaleza de la Mola, el referido Oviedo acompañado de otros forajidos (entre ellos uno apodado “El Chino”, muerto en el desembarco de Mallorca algún tiempo después), se presentó en el “American Bar” de esta población, armado de pistola, con las manos manchadas de sangre así como las ropas, y pidiendo jactanciosamente un ponche de dos huevos lo más grande posible, dijo al camarero de servicio [nombre]: “Doce esta noche, doce. Y mañana veinticinco.” Y en efecto, al día siguiente se realizó la matanza de más de cien Jefes y Oficiales en la referida Fortaleza. Tanto en esta como en otra Oviedo se vanagloriaba de haber tomad parte en ellas. El camarero [nombre] pudo apercibirse mientras tanto que el referido individuo llevaba dos linternas eclécticas en el bolsillo y varias alhajas, que según dijo tenía que entregar al fatídico Comandante Militar Pedro Marqués y que se supone fundadamente eran robadas a los que acaban de morir. De algunas de estas alhajas debió aprovecharse el tal Oviedo, por cuanto es del dominio público que después anduvo ofreciendo en venta, por 400 pesetas y otras veces como garantía de deudas, un reloj, al parecer de oro, que él mismo decía perteneció al Comandante de Artillería Sr. Sampol, vilmente asesinado. Asimismo todo el mundo recuerda en Mahón que oviedo llevaba puestas siempre unas gafas con cristales ahumados, que aseguraba había quitado a dicho Comandante después de muerto. Esa misma noche, estuvo en el cementerio con otros individuos (que se supone eran los que le acompañaban en el Bar) descargando de una camioneta los cadáveres de los muertos en la Mola, regalando un duro a cada uno de los sepultureros para que tomaran unas copas. Los Guardias de Asalto [dos nombres] manifiestan que el citado Oviedo les refirió que después de muerto el Teniente de Asalto D. Bernardo Monclús Durango, le había dado un mordisco en una oreja.”
De la lectura de este expediente se desprende indirectamente la connivencia de Marqués, al menos en los doce asesinatos del día 2, así como la existencia de una premeditación respecto a los sucesos del día siguiente, en los que participaría, entre otros, el citado Oviedo Romero. Y que, dicho sea de paso, sobrepasaría las previsiones iniciales (“Y mañana veinticinco”, en palabras de Oviedo).
La nómina de marinos inculpados por las autoridades franquistas en estas matanzas también incluye a personas como Luis Aniceto de Alba, de quien se dice en la relación de “Rojos destacados”:
“Marino. Marxista destacado. Asesino. Detenido en la Península.”
Con todo, la acción de la noche del siguiente constituyó un acto cualitativamente distinto, una matanza casi indiscriminada, alejada ya de todo escrúpulo legalista y por tanto en el interior de la Mola, sede de una desigual batalla campal en la que sólo el azar evitó la muerte de algunos supervivientes. Como recogen los expedientes gubernativos posteriores, buena parte de los vigilantes del presidio se sumarán al afán destructivo de los llegados a La Mola. Respecto a la matanza del día 3 de agosto, sí será juzgado y fusilado (el 11 de septiembre de 1939) uno de los sargentos con mando en la guardia de la Penitenciaría, Emilio de Benito Bueno, en tanto que no hemos encontrado ni en la bibliografía disponible ni en la fuentes consultadas ninguna referencia a procesos incoados contra los militares de guardia el día 2 de agosto.
Del desorden de esta acción también da cuenta el hecho de que, según Moya Blanco, el tiroteo se prolonga hasta las tres de la mañana, hora a partir de la cual, tras un descanso, los soldados y cabos (especialmente de Artillería) se dedican a rematar a numerosos heridos y sacar los cadáveres, hasta la madrugada del día 4.
Entre las personas directa o indirectamente ligadas a los sucesos del día 3 según la posterior apertura de expedientes gubernativos realizada durante la dominación franquista (una nómina muy escasa, y en la que de los encartados no se afirma con rotundidad su participación), se desprende la presencia entre los agresores de algunos soldados ligados ideológicamente al anarquismo y partido comunista, como es el caso de Alfredo Trinidad Verger (además de Oviedo Romero, como vimos), del que se dice:
“Le gustaba sacar con frecuencia la pistola y decir que con ella había de matar a cuantos fascistas habían quedado vivos después de los asesinatos del barco.”
Entre los motivos de fondo que alentaron a las matanzas (en el fondo, inicialmente espontáneas), cabría citar las alarmantes noticias recibidas de Mallorca por parte de los numerosos refugiados que desde la vecina isla habían llegado a Menorca, que la prensa local difundía en tono catrastrofista. Pero también es importante el que antes del 18 de julio llegaran a Menorca efectivos de tres baterías de Galicia, Mataró y Zaragoza, entre cuya tropa había personas sin ningún lazo personal o familiar con los fusilados, además de la presencia de un primer contingente de milicianos al atardecer del día 3, que caldearán extraordinariamente el ambiente desde el momento de su llegada.
En un artículo escrito en un tono de indisimulado descontento, titulado significativamente “Convivencia y adaptación al medio, La Voz de Menorca publica a los pocos días de los sucesos citados:
“Fieles cumplidores de sus deberes de ciudadanos y militares, contraídos voluntariamente estos últimos, los milicianos del pueblo acatan y obedecen las órdenes y disposiciones de las autoridades locales, así la gubernativa como la municipal, y desde luego los mandatos de la autoridad militar y de sus jefes inmediatos en el organismo popular y obrero a que estos afiliados pertenecen.”
La otra de las graves matanzas llevadas a cabo en Menorca durante la guerra civil se produjo entre los días 18 y 19 de noviembre, y se saldó con la muerte de 75 presos del barco-prisión “Atlante”.
El contexto general fue muy distinto: pese a la innegable labor de contención de las fuerzas antiaéreas de la D.C.A., a cuyo mando estaba el cualificado Teniente Coronel de Artillería Luis del Valle Jover, respecto a las incursiones enemigas sobre el espacio aéreo menorquín, lo cierto es que existía una manifiesta indefensión ante los bombardeos efectuados a cierta altura: en 1936 se lanzaron 19 bombas en diez ataques, con un total de 16 víctimas (en los años siguientes, respectivamente, 8, 4 y 2 muertos). En definitiva, se puede decir que el momento más cruento en cuanto a víctimas es el año 1936, y especialmente en el período que va del 26 de septiembre (lanzamiento de cinco bombas sobre la Base Naval y puerto, que ocasionan 6 víctimas) y el 18 de noviembre (ataque a la Base Naval con 7 muertos). El ataque aéreo del día 18 de noviembre de 1936 implica la cruel paradoja de que afectará, casi sin tiempo para poder protegerse, a los obreros que proceden a la construcción de un refugio en la propia Base Naval, uno de los objetivos más recurrentes de los bombardeos.

napo

napo dijo

Perdon, no he comentado que el escrito anterior es un copia,pega.

Saludos

Cristina Fernández

Cristina Fernández dijo

Napo: no voy a polemizar, solo un apunte. En el transcurso de una guerra civil burradas y atrocidades se cometen en ambos bandos. Es decir no vamos a jugar al tu lo hiciste peor esgrimiendo documentos sobre matanzas republicanas o nacionales.
Vamos a hablar del documento publicado en este post, te has fijado en la fecha: Ciudadela 26 de Marzo de 1940. Si no me equivoco en ese momento la guerra ya habia terminado, y esto para mi es lo más sangrante.
Me parece inaudito que alguien pretenda utiizar ya en tiempo de paz como mérito, y haga alarde de ello, el haber ayudado a la causa del vencedor asesinando o intentando asesinar a un grupo de soldados (tampoco voy a entrar el si la vacuna antitífica usada en ese momento era viva o atenuada, o si una sobredosis era mortal o no).
Después de una guerra llega el tiempo de intentar cerrar heridas, no es el momento de iniciar venganzas ni de pretender sacar beneficios de acciones realizadas durante la contienda. Y esto, tristemente, es lo que no supieron hacer los vencedores, sinó todo lo contrario. Saludos

f-menorca dijo

Napo, a mi no me sirve el: ” Y tú más”, porque no se trata en competir sobre quién cometió más tropelías o quien menos. Se trata que se conozca todo lo que pasó, y que nos sirva de lección y de escarmiento.
Además de los hechos, hay una perversion moral que hay que denunciar, el hecho de que se mate en nombre de Dios, o de que alguien ponga en una misma pagina un asesinato y un reconicimiento de su religión. Absurdo.

fernandomaria dijo

Coincido plenamente con la opinión de Cristina. La guerra terminó, pero sufrimos 40 años de verdaderas calamidades por parte sólo y exclusivamente del odio, revanchismo, y terror de los usurpadores ilegales de un poder constituido legalmente.

napo

napo dijo

Teneis razon los tres posteriores a mi ,”copia y pega” os pongo los antecedentes y situación que se vivio.
En el caso de ganar la guerra los republicanos, hubiera pasado lo mismo.

f-menorca dijo

Pues es algo en que pensar, la verdad es que nunca me lo habia planteado, yo te diria que espero que no, pero en este momento no estoy muy convencido de lo que digo. Es un tema para pensar.
Algun dia escribiré lo que he pensado.

Juana

Juana dijo

He llegado tarde a este artículo que no dice nada nuevo del comportamiento fascista en la postguerra, hay historias que aun dan escalofríos. Lo que me anima a escribir es el artículo pegado por “Napo”. Personalmente me parece exageradamente infantil contra acusar para igualar responsabilidades. Primero amigo “Napo” la República peleó porque fué provocada, se defendió como pudo ante un agresor que había jurado exterminar a todos los que no pensaran igual que ellos, esto fué la guerra. El artículo que aquí se hace mención a la falta de ética profesional de un funcionario sanitario en la postguerra son hechos en frío y para obtener méritos, los cuales logra gracias a la ignorancia propia y ajena. El segundo comentario sobre lo que hubiese hecho la República de haber ganado, eso no lo sabes tu ni nadie, pero le asistía la razón y el derecho a ganar, solo el apoyo del fascismo exterior logró la victoria militar, que la victoria moral ha sido nuestra ante España y el mundo entero. Vosotros os avergonzais de la Memoria Histórica, nosotros lo hacemos con un orgullo infinito. Saca conclusiones.

la-gradisca dijo

Supongo que esos salvajes de lso que habla Nappo no habían hecho el juramento hipocratico. Faltar de esa manera a dicho juramento es lo más desrpeciable de ese médico. Un médico venda las heridas del enemigo, es su deber…

f-menorca dijo

Algunos contrarios a la Memoria Historica, amenazan con más memoria historica. ¡¡Bienvenidad sea¡¡¡ los que estamos a favor de que se sepa la verdad, queremos TODA la verdad, la que nos conscierne y la que nos acusa. No se debe esconder nada ni ningunear nada. Todo es historia, y en la medida que la historia nos hace recapacitar, aprendemos. Lo que no podemos y debemos es repetir errores. De Franco y la Iglesia Vaticana, solo repetir la palabra Venganza con la agravante de hipocresia religiosa y santurrona.

gema

gema dijo

matar en nombre de dios es vergonzoso, lo mismo que matar en nobre de la republica o de los mas bajos instintos del ser humano, yo soy nieta de uno de los fusilados en la mola, y nunca he sentido ningun rencor, pq creo que fueron hechos acaecidos en un momento concreto, totalmente censurables, pero creo tb que hoy en dia se debe, desde esta pagina y todas las paginas de este tipo, plantear la vision y los hechos sucedidos de una forma objetiva y jamas justificativa, porque matar no es justificable en ningun caso

f-menorca dijo

El rencor no debe existir, pero la historia no la pueden escribir solo los vencedores. Franco, durante muchos años, organizó su manera de explicar lo que pasó. Tiempo es que salga a la luz la verdad. Hace poco visite La Mola, y me sobrecogí viendo los muros de los fusilamientos.

Anónimo

Anónimo dijo

La mierda cuanto más se la remueve peor huele. Dejad en paz a los muertos de los dos bandos que en su mayoría tenía olor a jazmín. Sus asesinos son los que huelen a mierda. Un execrable Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid repartía pistolas a los estudiantes de su ideología para ser usadas contra los compañeros de aula de la otra ideología. ¿Era el catedrátio el responsable o era su partido político?, Me inclino por lo primero. Tachar a un partido de izquierdas por lo que hace un imbécil es una idiotez.
El resultado fue que en el depósito de cadavere del Instituto anatómico forense se encintraro dos cadaveres de aquella juventud española. En el de derechas se acumularon flores. En el de izquierdas no había ninguna. Dos madres sollozaban. La de derechas cogió ramos de flores y los despositó sobre el de izquierdas. Diciendo a la madre que tambien el otro joven necesitaba flores. Se abrazaron y se turnaron en las cabeceras de los muertos porque en aque convulsiva España se habían librado del rencor dos mujeres que sabían amar al prógimo.
La información la obtuve por un testigo de los hechos. El que armó la mano asesina murió en el exilio despues de sacar adelante a sus hijos sin ningún rasguño.
f-menorca comprendo tus ideas aunque muchas no las comparta pero entre mis conocimientos ne están los jurídicos por los que no puedo ni quiero condenarlos. En cuestión de la base de tu publicación presentas bibliografía auténtica que un intelectual no tiene derecho a recusar. Tanbién tu lo eres pero en bién de tu propia paz aparta de tu cabeza las trágicas insensateces. Yo las aparqué cuando me senté a estudiar el bachillerato con un niño huerfano de la plaza de toros de Badajoz y otro víctima de la de Paracuellos de Jarama. Yo no era huerfano gracias a la embajada de Francia que sacó a mi padre del paredón acusado de ser veraneante, y a jefes del Tabor de Regulares que lo rescataron de las garras nacionalistas encarcelado por haber “regalado” un espejo al Partido Comunista del Madrid republicano. He conocido emparedados que sobrevivieron a la matanza de unos y otros. Miserable Siglo XX. los que llevais la antorcha del XXI olvidad y construid un mundo mejor basado en el amor al prójimo.
La paz sea con todos.

Anónimo

Anónimo dijo

Anónimo da la cara. Por cierto Entre las putas se encuentra un hijo vencedor el Lepanto y pacificador de ls Alpujarras. Los hijos de las putas tienen el honor de haber sido parido. Asistiendo al parto de una me pedía que atendiera más al hijo que paría que a su hemorragia post parto. Las malas no son las putas. Los puteros son peores.

Mand huevos.

Mand huevos. dijo

Las de chorradas que se leen por aquí.
Que el bando republicano no hubiera hecho limpieza en caso de ganar la guerra “in-civil”??
Venga hombre, no me hagas reir, si hicieron matanzas antes, durante y después del levantamiento que no iban a hacer después de la victoria??

Que se lo digan a la barbaridad de civiles extremeños que fueron aniquilados por el bando legalmente instaurado, con esto parece que se le da el visto bueno, NO TE JODE!!!!

Vamos es para mear y no echar gota.

Para memoria de algunos.

Para memoria de algunos. dijo

Copy y paste.

Juan Huguet Cardona.
Presentamos la biografía del mártir menorquín de la persecución religiosa de 1936 más joven de la isla. Es uno de los muchos testimonios martiriales que aparecen en el libro editado por la BAC el año 2000, obra de D. Guillermo Pons Pons. D. Juan Huguet nació en Alaior un 28 de enero de 1913, siendo bautizado el primero de febrero en la Parroquia del pueblo, y recibiendo el sacramento de la confirmación cuando contaba sólo tres años de edad. Su educación cristiana provenía de la profunda raigambre cristiana de su familia y que se vio fortalecida por su vinculación con las escuelas de la Salle. A los nueve años recibió la Primera Comunión y pasó a formar parte de los tarsícios -rama juvenil de la Adoración Nocturna Española-. Dos años más tarde, a los once años ingresó en el Seminario, donde destacó en su aplicación al estudio, su piedad auténtica, compañerismo y sencillez de vida.Dos experiencias en su vida le marcaron profundamente: La peregrinación a Roma junto a otros seminaristas el año 1926, con la visita a los lugares martiriales de los primeros cristianos, y la convivencia con los tres seminaristas mejicanos que fueron acogidos por el Seminario de Menorca, como consecuencia de la persecución religiosa que se vivía en aquel país por aquellos años, y cuyos testimonios le impactaron profundamente, configurando en él una espiritualidad acusadamente martirial.En sus apuntes personales durante unos ejercicios espirituales escribía: “Señor, soldado vuestro soy, alistado en vuestro ejercito por confirmación y próximamente por tonsura. Vos sois mi herencia. A vuestras ordenes, pues. Mandad lo que gustéis, aunque sea el sacrificio de mi vida, aunque sea morir por Vos martirizado. ¿Qué podría hacer que Vos no lo hayáis ejecutado primero por mí?”. Su padre declara en su proceso de beatificación que muchas veces le oyó ponderar la gloria y felicidad que suponer ser mártir de la fe.En 1933, la familia Huguet se traslada a Ferreríes, localidad muy católica, donde Juan colaboró intensamente en los trabajos pastorales de la parroquia invitando a los jóvenes a dar testimonio por Cristo. Afirmaba: “Si yo un día he de dar la vida por Cristo, con gusto la daré”.El 6 de junio de 1936 recibió la ordenación sacerdotal de manos del obispo de Barcelona, Mons. Manuel Irurita, quien también sería mártir de Cristo. Celebró su primera misa en Ferreríes el 21 de junio de 1936.El 23 de julio, el párroco y el coadjutor fueron detenidos. D. Juan se lleva la reserva del Santísimo a su casa y se prepara para el martirio.Al atardecer llega al pueblo el brigada Pedro Marqués, quien se hizo cargo del gobierno militar de la isla. Exigió que nuestro mártir y otras personas se presentase en el Ayuntamiento. Ordenó al sacerdote que se quitase la sotana y apareció a la vista el pequeño rosario con cruz o medalla pendiente. Entonces el comandante militar agarró despectivamente este objeto religioso, y sosteniéndolo con su mano izquierda a la altura del rostro del sacerdote, “le apuntó con la pistola y le dijo: “escupe ahí, escupe ahí, que si no te mato”. En el rostro de Juan se reflejó una honda impresión. Se dio cuenta sin duda, de que llegaba el momento supremo de dar testimonio, presentido desde hacía tiempo. Movió la cabeza haciendo una señal de negación. Al cabo de un instante alzó los ojos hacia arriba, extendió los brazos en cruz y con voz fuerte y segura exclamó: ¡Viva Cristo Rey! Seguidamente recibió dos disparos en la cabeza y cayó al suelo derramando abundante sangre.Murió al cabo de una hora, siendo atendido por sus padres y otras personas.Curiosamente, al día siguiente fueron trasladados sus restos mortales al camposanto, con cruz alzada llevada por un vecino del pueblo y acompañada por grupos de hombres, alguno de los cuales llevaban cirios encendidos – a pesar de las prohibiciones de todo culto católico y manifestación religiosa habituales en toda la España republicana-.” Al paso de la comitiva, un pelotón de soldados apostado en la población rindió honores presentando armas, siguiendo las órdenes del sargento Antonio Torres Bonet.El anciano obispo D. Juan Torres, ciego y enfermo pero perfectamente lúcido, dio orden a los familiares de que conservaran, sin lavarlas, todas las ropas ensangrentadas por ser testimonio de la confesión suprema de Fe en Cristo.El día de Santiago, primer apóstol mártir de Cristo fue sepultado D. Juan.Uno de los frutos admirables de este martirio fue la conversión de su asesino. Pedro Marqués en 1939 fue condenado a pena capital, y aceptó de buen grado los auxilios espirituales. Después de recibir los sacramentos y haber asistido piadosamente a la eucaristía, se adelantó hacia el sacerdote celebrante y le abrazó efusivamente, diciendo a los circundantes: “Abrazo a este sacerdote como un acto de reparación por el crimen que cometí matando a aquel otro sacerdote en Ferreríes”. Después se marchó serenamente al lugar de la ejecución y perseveró en esta actitud hasta el último momento.Este testimonio martirial despertó la fe de muchos en menoría y alentó el surgimiento de muchas vocaciones sacerdotales. Esperemos que al inicio de este tercer milenio, su sangre derramada por confesar a Cristo, continúe fecundando el solar de la preciosa isla de Menorca.J. de Assís.

Entre comillas otro ejemplo de lo que puede hacer un gobierno ya que estaba legalmente instaurado. Manda huevos.

f-menorca dijo

No es eso, estais equivocados.
En primer lugar, nunca la venganza ha servido para nada. Los asesinatos que se cometieron en el bando republicano contra los partidarios del alzamiento y contra los religiosos no totalmente condenable y son un crimen que el gobierno no pudo o no supo o no quiso evitar
El que despues de la victoria por parte del bando vencedor, se ejerciera una venganza sistematica, cruel, y interesada, es no solo un asesinato sino tambien algo innecesario por parte de unos gobernantes. Fué asesinatos gratuitos con sangre fria, y en nombre de Dios. Es mucho peor que los asesinatos por forajidos fuera de la ley y del orden.
En segundo lugar, los asesinados por el bando republicano, tuvieron un amplio eco y difusion propagandista por parte de los franquista, fueron tambien compensados y enterrados y recibieron honores. POR QUE ? Ahora no quereis, que salgan a la luz las tropelias hechas por los nacionalfascistas de franco. ¿Es acaso hora de tapar con arena lo que pasó.? Que salga todo a la luz. La carta que publico es real, y hasta ahora no se ha sabido que un médico consideraban méritos los asesinados.
Todavia una tercera consideracion. La Iglesia CAtolica, tendria que hacer un examen de conciencia bastante profundo y pregundarse por que la gente del pueblo la odiaba en el 36.
Saludos queridos anónimos.

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26 Setembre 2008 - Posted by | Sociedad | ,

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